El lado claro, la candela. Amour bolivienne
El lado claro, la
candela.
Como siempre todo se había vuelto un gaje del oficio, por
asi decirlo, el negocio no era constante pero ayudaba a solventar alguna que
otra situación económica imperfecta. A
veces solia ser placentero otras fingido, pero todas las veces era divertido,
el pecado y el pecador, uno solo y dos.
Caracterizado por la cruel necesidad involuntaria animal que
desprendía codicia y emanaba de si mismo una posición de miseria y desperfecto,
hermoso.
Todo esto claro tenía un precio no muy alto que debía pagarse,
se pagó, hasta la próxima mi amor.
Amour bolivienne
Sensaciones extrañas por las que uno hasta respira, amores platónicos
por los que se hace la vida dia a dia. Exageración: arte.
Tiene un nombre común y los atributos propios de su edad, aunque
aparenta unos pocos mas. Produce en la
mente la sensación de poder, cuando extrañamente es él quien se va apoderando;
bajo un manto de humildad y un timbre de paz va moviendo los pisos mentales de
quien cae a su conversación.
No importa su profesión y/o cargo, si lo tiene, importa la
genialidad con la que se desenvuelve, importa la voz con la que ordena, y sobre
todo la sumisión que obtiene, irresistible.
Verlo es un arte, conversar la contraparte, sabiduría y
experiencia, tiene un camino recorrido muy amplio y un conocimiento muy vasto. Notoriamente
admirado por mí.
Enamorarse es inevitable, caer ante su sonrisa
no depende de uno, su gracia y afabilidad…terror.



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